Truco: acabados tartas perfectos

El truco de hoy va dirigido a los que hacemos tartas de vez en cuando, pero no somos muy expertos. Para conseguir un acabado perfecto cuando cubrimos una tarta con un ganache, espejo...

A veces al echar la cobertura sobre la tarta, quedan burbujitas de aire que, aunque no son un problema grande, molesta verlas en nuestra tarta. El truco de hoy os ayudará a eliminarlas fácilmente.

Se trata de pasar por encima el quemador/soplete de cocina, vereis que las burbujitas desaparecen y la superfície de la tarta queda perfecta.








Conservar aguacate en nevera

En entradas anteriores os enseñé a congelar el aguacate, pero el truco de hoy es para conservarlo varios días en la nevera. Hace tiempo que uso este truco y a mí siempre me funciona.

Se trata de guardar el aguacate cortado, con el hueso, en un recipiente con agua (la piel hacia fuera). Se conserva varios días en la nevera.


En la foto principal del bocadillo, ese aguacate que veis tan verde llevaba una semana en la nevera! Es ideal si consumís poca cantidad, así la otra mitad la podéis utilizar en ensaladas o bocadillos, ya que no pierde nada de textura...

En la foto de la izquierda, veis cómo queda después de dos días en la nevera. Con el paso de los días, el agua estará ligeramente más oscura, pero el aguacate no perderá su color.



Pelar garbanzos

Si queréis preparar un hummus fino (o para preparar cremas), tendréis que poner en práctica el truco de hoy: pelar garbanzos. Os aseguro que la diferencia es notable!



Lavaremos y escurriremos los garbanzos (cocidos). Añadiremos 1 cucharita de bicarbonato sódico por cada 200 gramos de garbanzos. Removeremos y calentaremos 1 minuto en el microondas. Añadiremos agua templada que los cubra bien. Frotaremos con las manos los garbanzos entre ellos (con cuidado si no queremos que se rompan - para hummus no importa -) y veremos que la piel se irá desprendiendo y flotará. Las vamos retirando y añadimos agua de nuevo (1-2 veces) hasta que todas las pieles se hayan soltado y el agua salga clara. Ya tendremos los garbanzos listos para utilizar.

El truco lo vimos en Directo al paladar


Conservar cebolletas

Utilizo mucho las cebolletas en mis recetas, me gusta el sabor que les da. Por eso me gusta tenerlas siempre a mano y frescas, y a veces me sobran. Si a tí te pasa lo mismo, éste truco te vendrá muy bien...


Ponlas en un recipiente con agua, así se conservarán frescas. Refresca el agua para que siempre esté fresca, así podrás disfrutar de las cebolletas más de dos semanas...

Recetas con cebolletas:

   
  

Preparar panko

Ya os hablamos sobre el panko en una entrada anterior, hoy os quiero enseñar cómo prepararlo en casa, ya que es fácil de hacer, se conserva perfectamente y es mucho más barato que comprarlo en las tiendas de alimentación.


Yo preparo el pan casero, pero podéis utilizar perfectamente un pan de molde comprado. Cortaremos la corteza (que triturada os puede servir como pan rallado para rebozar, por ejemplo) y trituraremos la miga con pulsaciones cortas. Yo utilizo 2-3 rebanadas cada vez para que tenga espacio. 


Disponer el pan en una bandeja apta para horno y hornear a 70 grados durante 30 minutos. La miga no debe quedar dorada. A los 30 minutos, comprobar si el pan está seco, si no fuera así, continuar el horneado unos minutos más. Dejar enfriar totalmente encima de una rejilla.

Yo guardo el panko en un recipiente cerrado en el congelador.

Se puede preparar sin gluten utilizando ésta receta de pan de molde.


Recetas con panko:

Apio

El apio es una hortaliza muy común, que pertenece a la familia de las apiáceas, que podemos encontrar en dos variedades más comunes: el apio verde o el apio blanquecino. Aunque la temporada ideal es en invierno y en primavera, lo encontramos en el mercado durante todo el año. 


El apio mide 25-30 cm. y tiene un sabor ligeramente anisado en las pencas. Las hojas también se utilizan, bien picadas, y tienen un sabor más intenso, ligeramente amargo.

El apio es muy versátil en nuestra cocina, ya que lo podemos tomar crudo - como ensalada o como aperitivo-, en cremas, en estofados - acompañando a otras verduras como cebolla o zanahoria -, en zumos...es muy utilizado en dietas, por su bajo contenido calórico, ya que tiene un alto contenido en agua y contiene muchas vitaminas.

A la hora de comprarlo, tenéis que elegir los ejemplares compactos, con las hojas verdes y frescas. Los apios con manchas o blandos no deben comprarse.

En un post anterior os enseñamos la mejor manera para conservarlo.

Sugerencias de recetas:

    

Preparar glaseado de azúcar

Os queremos enseñar algo tan básico como el glaseado que puede cubrir nuestros bizcochos, dándole ese toque final dulce e incluso, sabor o color.


Mezclar en un cuenco 100 grs. de azúcar glas con 1 cucharada de agua. Si necesitáis más cantidad, aumentar siguiendo ésta proporción, aunque siempre podréis ajustar el espesor añadiendo más azúcar. El glaseado se debe utilizar siempre que el bizcocho esté totalmente frío.

Si queréis darle sabor, podéis sustituir el agua por zumo de naranja o limón o licor.

Si vais a cubrir el glaseado con pistachos u otro tipo de decoración, os aconsejamos esperar unos minutos, para que no se ¨escurra¨ con el glaseado.

Para darle color:

Naranja: Calentar zumo de naranja y dejar reducir hasta la mitad. Dejar enfriar y utilizar en lugar del agua.

Rosa: calentar zumo de remolacha, dejar enfriar y utilizar un par de gotas en la mezcla de azúcar y agua

Por último, os enseñamos también a preparar un glaseado con mantequilla, que está delicioso:

100 grs. azúcar glas
50 grs. mantequilla
4 c/s agua
1 c/c extracto de vainilla (casero)

Calentamos todos los ingredientes en un cazo hasta que la mantequilla esté derretida, llevamos a ebullición, bajamos el fuego y cocinamos 3 minutos. Dejamos enfriar para que espese.

Sugerencias de recetas:

     

Apionabo

Hoy os hablaremos del apionabo (o apio rábano): una raíz comestible de la familia de las apiáceas. Es originaria del Mediterráneo, que rápidamente se hizo popular en el resto del mundo. Es un bulbo que crece semienterrado en la tierra, con unos tallos de 30-70 cm. de alto, de color verde y lleno de raíces, que eliminan antes de comercializarlo.



Por el exterior es muy feo, pero en cuanto lo pelas, encuentras una pulpa blanca, aromática y suave de sabor.

El apionabo tienes muchas vitaminas, es muy saludable y tiene apenas 27 calorías por 100 gramos (una vez cocida).



Para comprar un buen ejemplar, hay que tener en cuenta que debe estar duro al tacto. No debe estar arrugado o seco. Si las venden con tallos, éstos deben ser verdes y frescos. El apionabo de menor tamaño es más sabroso que los grandes. Se conserva en la nevera durante 3-5 semanas, sin manipular, guardado en una bolsa de plástico agujereada.

Para limpiarlo, primero lo lavaremos debajo del grifo, para limpiarlo de tierra. Debemos pelarlo cuidadosamente (tiene piel gruesa) hasta que quede redondo, con la pulpa blanca a la vista. Si os es más fácil, cortadlo por la mitad y después peladlo, así tendréis el control sobre la tabla de cortar (la parte plana).

Después cortaremos el apionabo en rebanadas y luego en dados. También se consume rallado en ensaladas.

Una vez cortado, tiende a oxidarse muy rápido, por lo que es aconsejable cortarlo antes de su utilización.

Sugerencias de recetas:



Mahonesa de claras de huevo

Anteriormente en el blog os enseñamos a congelar esas claras de huevo que no utilizamos. Hoy os vamos a enseñar a preparar mahonesa con esas claras, para darles salida y además sale una mahonesa muy buena.


La podemos aromatizar con cualquier hierba, siguiendo los mismos pasos que os indicamos a continuación:

1 clara de huevo
5 grs. cebollino fresco
175 ml. aceite de girasol (o de oliva)
1 cucharada sopera de mostaza de Dijon
1 cucharadita de zumo de limón

Batir primero el aceite con el cebollino. En otro recipiente batir la clara con la mostaza y el zumo de limón, incorporando poco a poco el aceite aromatizado. No batir en exceso, lo justo para que tenga la consistencia de mahonesa (al ser sólo claras, se podría llegar a montar a punto de nieve)

En el blog podéis encontrar también cómo cortar fácilmente el cebollino y cómo conservarlo, aunque también podéis congelarlo una vez cortado y así podéis preparar esta mahonesa en un momento.

Si preferís hacer la mahonesa clásica con huevo o lactonesa, aquí encontraréis cómo prepararla.



Secar moldes de silicona

Secar un molde de silicona es muy importante para que se conserven en buen estado. No hace falta decir que un molde con un resto húmedo atrae a bacterias. Es muy fácil secar un molde redondo o sin hendiduras, basta con utilizar un trapo o papel de cocina para retirar toda la humedad.

Pero hoy os queremos dar un truco para aquellos moldes más pequeños llenos de recovecos donde hay más dificultad para llegar...aunque con paciencia también se consigue...


El truco es disponer, boca abajo, el molde en un horno caliente (apagado, podéis aprovechar el calor residual). Dejadlo así unas horas, así sabréis seguro que queda totalmente seco.


Conservar ciruelas

Nos encantan las ciruelas y aprovechamos bien en consumirlas en cuanto llega la temporada, pero a veces se nos estropeaban más rápido de lo que quisiéramos...hasta que probamos el truco que os mostramos hoy. Así podemos disfrutar de ellas durante más tiempo, antes de tener que volver al mercado a por más...


Se trata de introducir las ciruelas en una bolsa de plástico agujereada y conservarlas en la nevera. Es importante hacerlo en cuanto las ciruelas estén en el punto para comerlas. A veces, las compramos que les faltan un par de días de maduración, entonces las dejamos fuera de la nevera, sin tapar y cuando estén listas....a la bolsa.

Cómo preparar salsa de caramelo salado

Os queremos mostrar cómo preparamos la salsa de caramelo salado, que nos servirá para acompañar o preparar infinidad de postres. Aunque sea de caramelo, no es tan dulce como pudiéramos pensar en un principio, al estar preparada con mantequilla y nata.



Ingredientes para un bote de 400 grs.:

200 grs. azúcar
35 grs. mantequilla, cortada a dados
3/4 cucharadita de sal
180 ml. nata (35% M.G.), a temperatura ambiente

Preparar el caramelo poniendo el azúcar en un cazo a fuego medio, sin remover. Podéis mover el cazo para que el caramelo caliente todo el azúcar. Remover entonces con las varillas, incorporar la mantequilla y la sal, remover 2 segundos y verter la nata (con cuidado, ya que tiende a hervir). Calentar hasta que la nata esté totalmente incorporada. Retirar del fuego, dejar enfriar un par de minutos y verter en los potes esterilizados (si no vais a utilizar la salsa en los próximos días, así os durará más).

Sustituir mantequilla por aceite

Es una de vuestras dudas habituales: ¿se puede sustituir la mantequilla por aceite al hacer un bizcocho?


Si utilizamos aceite en lugar de mantequilla, el bizcocho quedará más suave tanto en sabor como en estructura. Debido a que el aceite es más graso que la mantequilla, utilizaremos menos: para una parte de mantequilla, utilizaremos 3/4 de aceite. Esto es: si en la receta indica 100 grs. de mantequilla, entonces lo sustituiremos por 75 grs. de aceite.

Utilizad siempre un aceite suave, que no predomine sobre el resto de ingredientes.

No en todas las recetas dulces con mantequilla se puede sustituir por aceite. Nunca conseguirás hacer croissants sin utilizar mantequilla, por ejemplo.

Sugerencias de bizcochos con aceite:

   

Evitar oxidación manzanas

Cuando estamos preparando una receta que lleva manzanas entre sus ingredientes, queremos evitar que éstas se nos oxiden al cortarlas. Normalmente utilizamos zumo de limón para evitarlo, pero ¿qué pasa si no tenemos limón disponible? Para ello os traemos éste truco...

Después de una hora, las manzanas seguían sin oxidarse

Llenar un cuenco con 1 litro de agua fría y diluir media cucharadita de sal en él, donde pondremos los trozos de manzana durante 4 minutos. Escurrir y lavar con agua fría.


Sugerencias de recetas con manzana: